En mi ponencia «Sobre el domicilio político de la literatura digital: territorialidades, tecnologías y lenguajes en la interzona» y en ocasión de la reciente publicación Domicilios de la literatura digital. De la idea de Nación a la de interzona (2024), propongo reflexionar aquí sobre la formulación teórica que vertebra el libro, esto es: ¿cómo opera la relación entre literatura y lugar cuando hablamos de artefactos literarios born digital?
Como sabemos, durante la modernidad la relación entre literatura y lugar se base en la estrecha asociación de la idea de Nación con la literatura impresa en lengua nacional, emergiendo así un domicilio político de la escritura. El éxito de ese vínculo fue posibilitado por un factor tecnológico elemental para masificar y homogeneizar las lenguas nacionales en Europa: la aparición de la imprenta. En base a esto, se puede graficar un mapa de fuerzas en pugna que se extendería con enormes heterogeneidades al resto del mundo occidental y que sirvió a los fines del colonialismo, para decidir sobre lenguas, identidades y mitos de origen, imposiciones euro centristas no exentas de profundos conflictos. Pero incluso en ese mapa, en donde el poder y las desigualdades se multiplican, la relación entre literatura impresa y Nación repercute profundamente en el armado territorial y político de los pueblos.
Sin embargo, con la emergencia de la literatura digital, deudora de una larga pero silenciada tradición experimental, en especial de la poesía visual, esa misma relación se redefine y ocupa un nuevo domicilio que en este libro se designa como interzona. La interzona se define como un espacio fronterizo y marginal, propio de un “aquí y ahora global” que se produce en el ciber-espacio. Ubicua y fluida, la interzona supone un domicilio en donde la literatura digital cobra cuerpo, es decir, produce materialmente una serie de obras que problematizan los lenguajes maquínicos y artísticos de nuestro presente.
Esta presentación recorrerá algunas piezas pioneras y otras actuales de la literatura electrónica con el fin de graficar la profunda transformación en la relación entre literatura y lugar que conforma un nuevo mapa redefinido ahora entre el norte y el sur global, atravesado por discusiones sobre la importancia de la tecnología para el quehacer literario y la reflexión crítica del fenómeno técnico contemporáneo.


